Ficha IDA: años 90

“Épica: hazañas del diseño argentino” es un programa curatorial realizado por Fundación IDA que tiene como objetivo volver sobre los últimos cien años de historia nacional a través de su acervo y diferentes archivos invitados. Desde Crónicas de moda avanzamos con el recorrido en el tiempo. En esta ocasión, repasamos personalidades destacadas de la década y los textuales destacados de la entrevista realizada a la diseñadora Ana Gueller.


Grupo de artistas

El colectivo Genios Pobres liderado por Sergio De Loof e integrado por Andrés Baño, Gabriela Bunader, Marula Di Como, Cristian Dios y Gabriel Grippo fue fundamental en la escena del under de principios de los 90. Con una estética singular, vincularon moda, arte y diseño. Abordaron temáticas que aún hoy resultan contemporáneas: ahondaron en las posibilidades del cuerpo a través de la vestimenta, dislocaron el sexo-género en la ropa y rompieron con las convenciones de belleza a través de la deconstrucción y el reciclaje. Con bolsas de arpillera, papel glasé, retazos, páginas de revistas, plásticos y metales creaban prendas sobre los cuerpos de los modelos minutos antes de salir a pasarela. En diciembre de 1990, presentaron Encantadores Vestidos en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Fue un desfile en el que exhibieron catorce trajes femeninos y uno masculino que recreaban la moda cortesana.


Alejandro Ros, diseñador gráfico

Es parte de la primera promoción de la carrera de diseño gráfico de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA. Su trabajo abarca desde la creación de afiches, discos, sistemas de identidad y proyectos editoriales hasta videoclips, exposiciones, instalaciones, performances y fiestas temáticas. Sus piezas se destacan por su creatividad y conceptualización que consigue con pocos recursos: imágenes fotográficas pregnantes, mensajes sintéticos y algunos colores. Realizó el arte de tapa de discos de artistas y grupos como Soda Stereo, Gustavo Cerati, Fito Paez, Luis Alberto Spinetta, Mercedes Sosa y Miranda. En el ámbito editorial, desarrolló portadas de distintos suplementos del diario Página 12 con potentes metáforas visuales que expusieron temáticas alrededor de las sexualidades, los derechos humanos y distintos tópicos sociales. Ha recibido a lo largo de su carrera distinciones nacionales e internacionales como el Konex de Platino en la categoría Diseño Gráfico en 2002, siete Premio Gardel, tres Grammys Latinos y el Premio a la Excelencia de la Society for News Designs en Estados Unidos. Sus creaciones fueron incluídas en revistas de todo el mundo y en compilaciones de editoriales como Taschen y Page One. En 2007 se publicó el libro Tapa, que reúne su trabajo con documentación de sus tapas de discos y su labor editorial, y también cuenta con imágenes de su paso por el underground porteño.


Trosmanchurba, tándem de diseño

Entre 1997 y 2002, los diseñadores Jessica Trosman y Martín Churba desarrollaron en conjunto la etiqueta trosmanchurba. Se destacaron por experimentar en el diseño textil y por reconceptualizar los códigos de la moda local para vestir nuevos cuerpos y diversidades. Pusieron en práctica técnicas como el estampado por termofusión de insumos plásticos, el reciclado de elementos industriales, el sublimado de imágenes y la mixtura de géneros. Realizaron grandes desfiles, campañas y vistieron a figuras públicas del ámbito local e internacional como la cantante Björk. Tuvieron tres tiendas en la Ciudad de Buenos Aires y fueron pioneros en ocupar el mapa palermitano, donde diseñaron las primeras muestras y vidrieras en colaboración con artistas. Vendieron en Estados Unidos, Europa, Asia y Australia y participaron de la Semana de la Alta Costura en Roma y en las semanas de la moda de Nueva York, San Pablo y Buenos Aires. Tras separarse, cada uno siguió con sus proyectos individuales: Churba con su firma Tramando y Trosman primero con su etiqueta homónima y luego con JT. Se reunieron nuevamente en plena pandemia para lanzar la cápsula Jaramillo, que hicieron con prendas de trabajo abandonadas en un depósito desde los años 80 que ellos mismos intervinieron.


Una experiencia

El desembarco de la infografía en la prensa argentina data de los años 80 y comienzos de los 90. Surgió como una necesidad de sumar contenido visual al periodismo y como una herramienta para representar datos de investigación y facilitar narrativas. El diario Clarín revolucionó el género al incorporarlo a sus páginas y creó un departamento especializado. Uno de sus directores fue el español Jaime Serra, quién sumó profesionales especializados en ilustración, comunicación e investigación para dotar de infografías a más secciones del diario como la revista Viva y las enciclopedias coleccionables con una estética particular. Ana Gueller, diseñadora gráfica egresada de la UBA y directora de arte del diario La Nación, comenzó su carrera en aquella área. En conversación con Maia Güemes, Licenciada en Gestión e Historia del Arte y encargada de prensa de IDA, remarcó la importancia que tuvo para los medios.

“Hizo historia en Argentina y el mundo. Estaba comandado por Jaime Serra, que es reconocido como el infógrafo más influyente de los últimos 20 años. Había una sed a nivel mundial de rediseños editoriales. Tener un departamento de infografía era la máxima expresión para comunicar información editada en poco tiempo, feacente y con profundidad. Había un deseo genuino de la empresa de buscar marcar un cambio en la comunicación. Lo que posibilitó esa revolución fue la no tradición que tenía en diarios. Jaime trabajó una infografía muy autoral, que no hubiese sido propia en España ya que había un estándar, una forma de entenderla”, sostiene.

Selección y edición del contenido: Federico Ferrari Sánchez.