Wonder Woman: la heroína que necesitábamos

Llegó la heroína que necesitábamos. La Mujer Maravilla fue presentada de manera oficial en el universo cinematográfico de DC con la película que se merecía.

En la fallida Batman vs Superman tuvimos un pequeño adelanto: Diana aparecía en escena para empezar a vislumbrar aquella película que saldrá del año que viene: La Liga de la Justicia. Y ahora le llegó el turno de tener su propia película, su historia de iniciación, de ser testigos de cómo la princesa Diana de Themyscira se convirtió en la Mujer Maravilla.


Tras muchas especulaciones, la responsabilidad de esta nueva película del universo DC recayó principalmente en las manos de dos mujeres: la directora Patty Jenkins (dirigió Monster, durísima película con una increíble Charlize Theron) y la actriz Gal Gadot. Así, es la primera vez que tanto la directora como la protagonista de una película de superhéroes son mujeres.

Con un presupuesto notablemente menor que las últimas películas que entregó DC, Wonder Woman parece haber llegado para sumar un poco de frescura y mucho corazón a una serie que suele navegar más entre la solemnidad, la oscuridad y la forzada profundidad. Es una película que percibimos más auténtica, incluso en sus muchas escenas de humor, que se contraponen con ese humor que en Suicide Squad se sentía demasiado calculado.

Gal Gadot demuestra que es ideal para el personaje de la superheroína que hizo famosa a Linda Carter. No sólo se muestra bella y fuerte, sino que además su carisma encandila la pantalla incluso desde las escenas más chiquitas, aquellas que la muestran casi como a una niña, frente a un mundo que hasta el momento le era desconocido.

Refresquemos: Diana es hija de la reina Hipólita y Zeus y vive en una isla habitada sólo por mujeres. Más allá de la sobreprotección que le brinda su madre, ella admira a su tía Hipólita (la fantástica Robin Wright), la mejor de las guerreras, y se entrena con ella a ocultas. Cuando un piloto se estrella a orillas de su isla, tiene conocimiento por primera vez de la guerra que sabía que en algún momento iba a llegar, y decide desafiar a su madre e irse con él, porque el puesto de princesa no le sienta, ella quiere luchar por el bien. Llega a Londres y se encuentra con un lugar muy distinto al que habitaba, donde quienes toman las decisiones son hombres y las mujeres no son escuchadas, aún así no teme levantar la voz. Porque para ella no hay diferentes roles sociales.

Diana sabe lo que quiere, conoce su vocación, su deseo es defender a aquellos que no pueden hacerlo. Pero el mundo es más oscuro y feo de lo que imaginaba, los humanos no son todo lo que ella creía y de repente la Primera Guerra Mundial se pone frente suyo. Como le dice su madre, no nos la merecemos, pero la Mujer Maravilla, personaje y película, llegan con las mejores intenciones. Cruzarse de brazos no es una opción para alguien como ella.

Simpática, inspiradora y comandada por este fuerte personaje femenino, Wonder Woman es la película que estábamos necesitando. Una película de superhéroes clásica y efectiva, entretenida y con mucho corazón.