Natacha, productora.

Las Pepas SS18

A días del inicio de una nueva semana de la moda en Buenos Aires, conversamos con Natacha Pacheco. Habla rápido y es sumamente efectiva en los conceptos. Lleva adelante Building Ideas junto a Fran Ferrari Inchauspe y es docente en Espacio Buenos Aires. Entre campañas e inminentes pasarelas conversó con Crónicas de moda.  

¿Cuál es exactamente el rol de una productora de moda?

Es una pregunta muy amplia, pero voy a intentar contestarla. El rol de una productora en algún punto es hacer magia, volver realidad una idea o un concepto. Las productoras trabajamos en el marco de la moda, para marcas y diseñadores, concretando una idea, un sueño, una imagen; esto puede ser desde una campaña, un desfile, una editorial, una vidriera, una activación. En todos estos trabajos, nos encargamos de convocar a todas las partes necesarias para su realización, ponernos de acuerdo con todos en la idea, y lograr la realización de la misma. Muchas veces trabajamos desde la generación de la idea en sí, de cranearla, cuidarla y darle luz.

¿Cuál fue tu formación?

Antes de acercarme a la moda, pase por varias instancias… Viniendo de una familia de clase media, el mandato de pasar por una carrera universitaria era imposible de eludir. Probé primero en psicología, la que cursé por tres años, hasta que en un momento me dí cuenta que no era una opción ejercerla todos los días de mi vida. En ese momento me encontraba trabajando en el área empresarial, y me pareció que administración de empresas, podía ser una buena opción para mí. En el último año de la carrera, la moda me interesaba, pero me parecía muy superficial, había algo que en las imágenes me atrapaba, pero no sabía que era. Así que comencé a probar con diferentes cursos. Pase por fotografía, pero mi memoria y la técnica no eran una buena dupla. El revelado me encantaba, pero no iba a poder vivir de revelar fotos. Pase por cursos de diseño de indumentaria, pero frente al primer pedido de un collage marque la retirada (gracioso, porque durante mi infancia me mandaron años a hacer dibujo y pintura). Así, una compañera de trabajo de ese entonces, me recomendó Espacio Buenos Aires, así que fuí como para ver qué nuevo curso podía encontrar. Así me topé con Producción de moda, sin entender mucho en que me metía me anoté. A partir de ahí, descubrí un universo fascinante donde la moda, era algo más que lo que vemos, que es una expresión. Ese universo me cautivo. A partir de allí, dejé mi trabajo, y comencé a trabajar de productora hasta el día de la fecha.

ginebra 1¿Qué aprendiste en el hacer?

Más allá de las herramientas para hacer mi trabajo, creo que lo más importante es que aprendí a ver el universo de una forma distinta. Entender a las personas y al mundo en el que viven, a tan solo con descubrir los detalles de una imagen, de un color, de una forma. Me enseñaron a entender el arte, como forma de expresión. Recordemos que, para provenir de una familia de clase media, la moda y el arte eran universos lejanos y muchas veces pensados como esferas ligadas a los económico y no al ser inherente de las personas.

¿Cómo se diseña un desfile? 

En lo que respecta a los desfiles, para mí son entidades que hablan de la identidad de una marca/diseñador en movimiento. Donde lo importante, al igual que un buen film, es llegar al espectador y contarles quienes somos, que hacemos y quienes queremos ser mas allá, de su fin más comúnmente conocido que es mostrarte una colección.
Hay desfiles, que te muestran facetas de las personas, que me resulta sumamente atractivo; y donde no podés aislarlos porque no dejan de ser expresiones humanas. Para mí es importante el mensaje e identidad de la marca, ¿qué querés contar?, una vez respondida esa pregunta, sólo queda elegir los recursos para lograr el objetivo.

Siempre hay que tener en cuenta de no perder las características de un desfile: tiene que tener impacto y ser efímero. Es uno de esos momentos mágicos que mencionaba antes, como las flores, las damas de noche, se van gestando en plena luz del día, sin que repares en ellas, pero cuando se va el sol, se pierde por completo la luz, en segundos se abren y emiten su fragancia; cuando el sol está a punto de salir en el próximo día, se cierran y se marchitan. Por lo que, con plena luna, te dan todo de sí, para luego desaparecer. Para mi esa es la magia de un desfile, 12 minutos gloriosos donde das todo, para luego desaparecer; donde muchas veces pasaste meses gestándolos.

 ¿Cuál es la rutina de un día de lanzamientos?

Las productoras tenemos una vida con picos, hay momentos que los que no dormimos y momentos que tenemos tiempo ocioso. En mi rutina, desde que soy mamá, convive mi pasión y mi familia. Comienzo llevando mis hijos al colegio, porque ¡ambos lanzamientos del año coinciden con las clases! Después me voy a alguna de las marcas con las que trabajo, y comenzamos a ver la colección, los mood de inspiración y pensar ideas posibles para contarles de que hablamos en esta temporada. Eso en el día puede repetirse varias veces porque lo que conlleva un esfuerzo de mi parte de cambio de chip, de cambiar de lengua con cada uno de mis clientes, porque todos son diferentes y todos quieren contar cosas diferentes. Lo que podría ser un trastorno de personalidades, para mí es sumamente divertido, me obliga a pensar de formas muy distintas, y por ende desafiarme a mi misma para no repetirme en ninguna secuencia. Así, se va acercando el final del día, si no tuve que pasar por algunos de los locales, retorno a mi hogar, para terminar de chequear temas, y recibir a mis hijos, alistándonos, para comenzar un nuevo día.

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