Una periodista de moda en NYFW

Me tomaré el atrevimiento de confirmar que viajar y cubrir la semana de la moda de las capitales más importantes – Londres, París, Milán, Nueva York – es el anhelo de toda periodista de moda. Y esta ambición me encuentra con frío y nieve, rodeada de los rascacielos más famosos. Mi ansiedad y alegría también están en lo más alto de las torres neoyorquinas, sintiéndome igual que Blair Waldorf  en su primer día en la revista W.


Desde mi perspectiva el reto es inmenso: es la primera vez que cubro un fashion week internacional y, desde un principio, no fue tarea fácil teniendo en cuenta que la acreditación de prensa fue denegada antes de viajar. No obstante, absolutamente determinada, ahí voy.

Aquí, mi cuaderno de apuntes de NYFW.

Mientras repaso los shows de otoño-invierno 2017/18 con mi ayuda-calendario, averiguo qué transporte me deja en cada una de las locaciones del día. Google Maps, una guía de la ciudad y quién se encuentra sentado en la mesa lindera mientras desayuno son mis valiosísimos GPS.

Por día, aproximadamente se llevan a cabo treinta desfiles e incluso más. Cada invitación enviada a mi mail cuenta con un código QR, encargado de dar luz verde al ingreso. Así, con “el oro” en la mano, fashionistas, bloggers, fotógrafos, periodistas e invitados especiales ingresan a las salas de los desfiles.

Hay dos grandes estudios donde se llevan a cabo los shows- Skylight Clarkson Square y Pier 59 Studios- pero en varias ocasiones, recorreré rincones inusitados, desde Upper Manhattan hasta Brooklyn. Y así ocurrió en estos días: por ejemplo, el joven diseñador Chi Zhang deslumbró con su desfile en el museo naval, aéreo y espacial del Interpid presentando diseños oversize inspirados en la generación china denominada post-95. Philipp Plein, por su lado, -en su debut en NYFW- eligió darle su toque sporty-dark a la biblioteca pública de Nueva York, y la firma Club Monaco dio comienzo a su floreada presentación en su bellísimo local de la 5ta avenida; y la lista sigue.

Asimismo, en eventos más acotadas y fuera de la grilla oficial de NYFW, las embajadas y hoteles de la ciudad también adhirieron y abrieron sus puertas. Es así como llegué a la embajada de Lituania y celebré el diseño sustentable de la mano de Vilma Mare, quien promueve a través de sus diseños los ritos y costumbres más ancestrales del báltico. Y más: hoy a la noche, en el Skyline Hotel, iré a una presentación de diseñadores latinoamericanos y, entre ellos, también mostrará su colección Agatha Ruiz de la Prada.

NYFW es un verdadero mix y es incontable la cantidad de shows y lanzamientos que dejaron -y dejarán- su huella esta semana. Sin embargo, hubo ausencias como la baja de DKNY, el desfile de Tommy Hilfiger en Los Ángeles, y que Proenza Schouler y Rodarte a partir de ahora eligen mostrar sus colecciones en París.

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La semana de la moda, sin duda, es un fiel reflejo de lo que ocurre en la sociedad americana- y en todo el mundo- con la llegada de Donald Trump. Y aquí se comenta que NYFW se encuentra en un momento de incertidumbre.

Y si de cambios hablamos, se generó mucha expectativa respecto a la nueva colección de Calvin Klein, con Raf Simons a la cabeza, recientemente llegado a la casa después de su paso por Dior. Y no defraudó: tuvo como protagonista el tapado, amplios y alargados, y la silueta de sastrería lideró de principio a fin, tanto para hombre como para mujer. Se destacaron las transparencias, al igual que piezas “envueltas” en material plástico y brillante PVC. Así, diferentes texturas, bien geométricas, y colores plenos como el azul, rojo, amarillo y crudo dieron el “sí” en su pasarela.

En una clara protesta contra Trump, y en apoyo a la unidad, a la diversidad y la solidaridad- valores por los cuales hoy los americanos están más que movilizados- Raf Simons se unió a la protesta #TiedTogether, incentivada por el sitio Business of Fashion y envió, un día antes, pañuelos blancos a sus invitados para llevarlo puesto en el día del show. Y así fue. A esta causa, fueron varias las marcas y personalidades de la industria que adhirieron.

Public School es una firma que no conocía y me cautivó por siempre: Dao-Yi Chow y Maxwell Osborne, sus creadores, tampoco se quedaron atrás con los mensajes anti-Trump y fue la marca que, quizás, lo hizo con más contundencia. Así, parodiando lo que fue la campaña de Donald Trump, gorros rojos con la frase “Make America New York”  fueron parte de cada pasada. Public School presentó una colección donde se logró además una fuerte sinergia entre el estilo deportivo típico americano y la inspiración oriental.

Por otro lado, las performances fuera de la clásica pasarela, también fueron parte de NYFW. Así fue el caso de Diane Von Furstenberg, que hace poco lanzó su nuevo logotipo junto con la llegada de Jonathan Saunders como director creativo. Mientras las modelos ingresaban a la galería, éstas terminaban sentadas en unos escalones y cubos dispuestos para la presentación. Así, se pudieron apreciar todos las piezas de la colección, generando un conjunto de mucho color, estampas y texturas de todo tipo: desde leopardo, rayas, lunares, en combinación con colores azul, rojo, marrón anaranjado y verde esmeralda.

Kate Spade es una de la marcas que sigo hace mucho tiempo y, en esta oportunidad, no asistí a su presentación de colección. Sin embargo, caminando por Madison Avenue- uno de mis paseos favoritos- encontré su local. Charlando con la vendedora, me comentó que la colección que se acaba de presentar estaba “ahí” colgada, y apuntó hacia atrás del local a un sector de acceso restringido al público. Me dejó verla, sacar fotos y me explicó  que la colección lleva el nombre de “Madison Ave. Collection”, inspirada en Marruecos, y únicamente se estará vendiendo en la tienda de esta avenida y en algunos puntos selectos de Nueva York.

Kate Spade

Kate Spade

Ya no es tan sencillo conseguir las zapatillas de la nueva colección de Kanye West y adidas, Yeezy Boost 350 V2, así lo viví en el local de adidas de la 5ta Avenida. Desde temprano, el 11 de febrero, se formó un fila a la espera del lanzamiento y un grupo selecto logró conseguirlas, con previa aprobación y reserva a través de la app de adidas; y rondan los 220 dólares.

Ahora sí, todos están – y estoy- a la expectativa de qué nos deparará Kanye West mañana en su mega-show, Yeezy Season 5, en pleno cierre de NYFW.

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Fotografías: Bianca Sifredi

Por Clio Goldschmidt. Periodista. Realizó colaboraciones para publicaciones como Revista Ohlalá, Hola!, Susana, Caras Moda y lanacion.com. Combina su labor periodística con estrategias en social media www.cliogoldmedia.com, su emprendimiento.