Mi labial rojo

Givenchy - Rouge Interdit

En un cálculo apresurado llevó el mismo tono (rojo) de lápiz hace más de siete años: el número 17 de la línea Rouge Interdit de Givenchy. En el escritorio, en el cajón de la mesa de luz e incluso en la biblioteca hay más de uno en desuso. No se me ocurre cambiarlo, siempre lo tengo en el fondo de la cartera de turno.


 

Sobre la tapa violeta de una carpeta universitaria pegué la campaña del lanzamiento protagonizado por Liv Tyler en 2007. En retrospectiva no fue el producto, ni la marca, ni la actriz sino aquello que representaba una mujer llevando un intenso rojo sobre los labios.

¿Y qué significa? La respuesta varió en el tiempo. Inicialmente fue el impulso, preguntarme ¿y por qué no?. Me animé y me hice del labial. No era una compra típica para una estudiante, ni mi presupuesto me lo permitía. Mi cumpleaños fue la excusa perfecta para solicitarlo como obsequio.

Debo reconocer que inicialmente lo utilicé en contadas ocasiones pero con el correr de los años se transformó en uno de mis básicos. Incluso cuando llevó otros tonos, me veo en el espejo del ascensor y (casi siempre) me arrepiento: ese es mi color y no otro.

Givenchy utiliza en la línea Rouge Interdit una fórmula que incorpora cristales líquidos a través de los cuales se refleja la luz y se logra así magnificar el tono. El diseño (si, esa fascinación por el objeto) fue realizado por Lucy Nunn y Tobie Snowdowne. Ambos trabajaron sobre el imaginario de las muñecas rusas, ocultando en el interior la belleza.

Hay algo de estilo que se lleva en los detalles, que se esconde en hábitos cotidianos de los cuales ya ni nos percatamos. Mi carpeta está archivada pero ahora sé que recorté un imagen de mujer para proyectar mi propia feminidad.