Dos colecciones en París

Louis Vuitton. Fotografía: Matthieu Dortomb.

Kim Jones y Véronique Nichanian presentaron las novedades masculinas en Louis Vuitton y Hermès, sus respectivas etiquetas. Tres, dos, uno: ¡verano 2018!


En Londres, Milán y París se sucedieron en las últimas semanas las pasarelas masculinas. La sastrería, los modos deportivos y el andar urbano codificaron las colecciones. Del calendario francés, dos para escribir sobre opuestos.

Louis Vuitton al ritmo de Kim Jones

Louis Vuitton. Fotografía: Matthieu Dortomb

Louis Vuitton. Fotografía: Matthieu Dortomb

En tiempos de Instagram, los adelantos nos alcanzan desprevenidos mientras miramos las últimas publicaciones. En la cuenta de la marca, e incluso del diseñador, obtuvimos información: supimos de la canción “Signs” que Drake realizó para la presentación y adivinamos la inspiración hawaiano a través de las estampas.

LV es logomania y esta colección no fue la excepción. La propuesta se centró en proyectar un hombre joven, activo, viajero, cargado, con accesorios por doquier. La paleta cromática recorrió tierras, grises, azules, verdes y naranjas. Los modos deportivos se destacaron en el calzado de temporada, las chaquetas y camperas como en los complementos: sobres, morrales, baúles, mochilas. Todo para el ir y venir.

Hermès al estilo de Veronique Nichanian

Hermès. Fotografía: Jean-François José.

Hermès. Fotografía: Jean-François José.

Camisa blanca, pantalón azul sastrero, zapatillas blancas adidas. No, no es la descripción de una de las pasadas, es el conjunto que eligió llevar la diseñadora al cierre de la presentación. Menos es más y los clásicos no pasan de moda. Dos consignas que aplicó a las novedades de la marca. ¿Son tales? La maison sabe de realización y posee la maestría de la ejecución, sólo restó sumarle un aire de frescura.

Con fuertes acentos en verdes, azules y borgoñas, el verano Hermès se destacó por estampados geométricos y la referencia chaine d’ancre (forma clásica de la joyería de la casa) en más de una prenda. También en bolsos y chaquetas, algunos guiños pop al deporte a través de costuras propias de las pelotas de béisbol.

En pocos días París celebra la semana de la alta costura y será entonces el turno de New York, a cargo del cierre de las pasarelas masculinas.