Algo sobre los Independent Spirit Awards, los premios que nos interesan

Estamos en plena temporada de premios para el cine. Sindicatos de actores, guionistas, directores, productores, y otros se reúnen en diferentes galas para premiar lo que para cada uno de ellos es lo mejor del 2015. Si bien el broche de oro son los Premios Oscars, decidimos enfocarnos en la frescura que tienen los Independent Spirit Awards, que tendrán lugar el 27 de febrero, justo un día antes que los premios de la Academia.

En el contexto más relajado que tienen estos premios, decidimos enfocarnos en dos de las películas nominadas y sus protagonistas y un poco de lo que rodea a cada una de ellas.


Por un lado, Carol. Una de las películas más nominadas es la última obra del director Todd Haynes (Velvet Goldmine, Far from Heaven, I’m not there), el melodrama protagonizado por Cate Blanchett y Rooney Mara actualmente en cartelera. Las dos actrices, que cada una entrega una interpretación sublime, fueron nominadas al Oscar pero no decidieron nominar ni a su director ni a la película en la máxima categoría. Los Spirit Awards por suerte sí la reconocieron como tal.

Pero más allá de la historia, a simple vista pequeña pero que con mucha sutilidad y elegancia se logra retratar como a la historia de amor que es, con cada una de sus etapas, Carol se destaca a nivel visual por una fotografía impecable que logra sentirse moderna aun cuando retrata la década de los 50s en la que se sucede la película. Una época y una sociedad tan cerrada que no acepta una relación entre dos mujeres más que como una anormalidad.

Otro de los aspectos en el cual se destaca esta película, es en el vestuario (rubro que los Spirit Awards no premian), a cargo de Sandy Powell, que está este año doblemente nominada a los Oscars también por Cinderella (donde también vistió a Cate Blanchett) y quien ya trabajó con Haynes en Velvet Goldmine. “Salvo que el film lo requiera, claro, no estoy interesada en una réplica exacta del periodo. Observo la época, cómo podría ser, y entonces hago mi propia versión”, decía ella allá por 1999 y es evidente que hoy sigue por el mismo camino.

Inspirada en fotografías del street style de la década de los 50 en Nueva York, Powell viste a Blanchett como la mujer adinerada que es (al contrario del personaje de Rooney Mara), con tapados de piel y guantes que se quita antes de cenar, o incluso, aquellos que deja en el local donde conoce a Therese (Mara). Rica, segura de sí misma, discreta, sofisticada, así describe Powell a Carol con su vestuario.

Cate Blanchett sin duda es la indicada para interpretar a esta mujer, ya que la actriz ha sabido destacarse por sus atuendos elegantes y glamorosos que la hacen parecer salida de la época dorada de Hollywood. Siempre es de las más esperadas en la alfombra roja. No suele decepcionar ya que se anima a tomar riesgos, nunca va a lo seguro y es de las que atrae todas las miradas. Es la cuarta nominación que tiene para los Spirit Awards y si llegara a ganarlo por Carol, sería su tercera victoria. ¿Oscars? Ya ganó dos veces, por su Katherine Hepburn en The Aviator, y por la inestable Jasmine en Blue Jasmine.

A su lado, en la categoría principal en los Spirit Awards y en la de Reparto en los Oscars, Rooney Mara tiene un look bien definido. Difícilmente sale de los colores negro, blanco o natural, y por lo general opta por los volados. Su maquillaje y pelo son siempre impecables, innovando más en este último con diferentes tipos de recogidos o trenzas.

Por otro lado, menos reconocida pero sin dudas una de las películas del terreno indie norteamericano que logró sorprender a la audiencia ha sido The Diary of a teenage girl.

Basada en la novela semiautobiográfica y homónima de Phoebe Gloeckner, la película dirigida y escrita por Marielle Heller es el retrato del despertar sexual de una adolescente en la década de los 70.

Minnie es una adolescente que pierde la virginidad y entonces camina por la calle con una sonrisita entre tímida y pícara. De repente, se siente especial. El detalle es que el elegido fue el novio de su madre.

Bel Powley, una actriz hasta el momento desconocida, es la protagonista de una película que más allá de su polémica premisa, en ningún momento juzga ni ataca posiciones. Enfocada principalmente en el punto de vista de una adolescente que a la larga se parece a cualquier otra, tiene pasatiempos como en este caso dibujar, su diario personal es a través de cassettes que graba hablando en lugar de un cuaderno o un blog, saca fotos polaroid en lugar de selfies con un celular, tiene una familia disfuncional, es insegura con su cuerpo, y el sexo es algo que le genera ante todo curiosidad.

La encargada del vestuario fue Carmen Grande, en su primer trabajo para la pantalla grande. Y si se siente muy verídica, es probablemente porque casi cada prenda utilizada fue producto de extensas búsquedas en tiendas vintage.
“¿Te haría daño usar una falda de vez en cuando?”, le pregunta la madre (Kristen Wiig) a Minnie, quien en general elige shorts y pantalones de tiro alto y camisetas blancas, a diferencia de su madre que se apega a un look más hippie, con vestidos largos y túnicas. Bianca Jagger, Stevie Nicks, Jane Fonda, Anjelica Huston fueron algunas de las figuras en las que se inspiró Carmen.

También, claro, a medida que Minnie va creciendo, que va transformándose en mujer, el vestuario muta con ella, y comienza a adoptar un look un poco más punk. Bel Powley, quien con esta interpretación logró colarse en la categoría de actriz principal en los Spirit Awards, es joven y por lo tanto apuesta a outfits con color, aunque nunca demasiado chillón. Vestidos cortos antes que largos. Y siempre con algo que le aporte onda y frescura.

Junto a las mencionadas Cate Blanchett, Rooney Mara y Bel Powley, en la categoría de actriz principal compiten Brie Larson por “Room” (quien posiblemente se lleve el Oscar) y Kitana Kiki Rodriguez por “Tangerine”.

Dato: los Independent Spirit Awards serán televisados en nuestro país a través del canal Paramount.