De la naturaleza al laboratorio: la globalización del perfume.

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El uso de fragancias es casi tan antigua como la humanidad. ¿Por qué nos perfumamos?


Nos remontamos a la antigüedad para entender porqué nos perfumamos y cómo la industria del perfume tuvo su impacto desde los inicios más incipientes de la humanidad. ¿Cómo estaban hechos? ¿Con que fin se utilizaban los productos perfumados? Una serie de interrogantes que nos llevan a armar una línea de tiempo hasta la actualidad de los perfumes más famosos.

Desde la extracción de las materias primas, a la fabricación, hasta llegar a su embotellado, los procesos fueron cambiando históricamente. De forma accidental o casual, los primeros perfumes no están procesados de la misma forma que hoy conocemos.


Los primeros perfumes

Eran obtenidos de forma completamente natural quemando maderas, resinas y otras mixturas complejas. De ahí viene la palabra perfume, originaria del latín per (por) fumare (a través del humo) haciendo referencia a cómo inicialmente los perfumes estaban hechos: esas sustancias aromáticas que los humos desprendían se impregnaban en la piel y en las primeras prendas.

Imaginemos la antigüedad, la exposición de nuestros ancestros al fuego producido por hierbas y hojas, el descubrimiento de echar distintas especias al fuego de forma accidental, produciendo aromas que hasta ahora no se habían descubierto. Arqueológicamente el perfume data de tres mil a cuatro mil años antes de Cristo, así como también distintas vasijas destinadas a la destilería de forma de rudimentaria. ¿Dónde? en la región Mesopotámica.

De este período histórico datan los primeros productos perfumados yLily_perfume_Louvre_E11162 cosméticos coincidiendo con los inicios de la civilización egipcia. Para ellos, el uso del perfume tenía propósitos varios. De uso religioso y para los rituales funerarios, como una forma de comunicarse con los dioses y la vida del más allá. Para sus ceremonias místicas a través de inciensos, el perfume operaba como aquello que unía los dos mundos: el inmaterial de aquel perceptible por los humanos. La variedad iba desde los propósitos curativos a los cosméticos para la vida diaria, una forma de mejorar la vida hogareña. Eran incluso aplicados en las estatuas que representaban a los Dioses pero excedían los propósitos religiosos. Incluso los soldados egipcios usaban aceites perfumados para cuidar su piel de la exposición al sol y al calor (en cierto modo ¡los pioneros del protector solar!)

Todos considerados un lujo por el costo alto de extracción de materias primas, los perfumes egipcios eran producidos con flores como lirios, resinas de distintos árboles y algunas especies de plantas como menta y rosa. De todas las civilizaciones antiguas, Egipto lleva una gran marca en la historia del perfume. Los primeros alquimistas y perfumistas salen de allí.

Al perfume en este momento de la antigüedad no podemos imaginarlo como lo haríamos en la actualidad. El uso cosmético del mismo se presentaba en una variedad de formatos como aceites, pomadas y ungüentos. Estos productos de cuidado personal, encontrados por los arqueólogos, demuestran la importancia de la cosmética en el día a día de lxs egipcios para entender la dinámica de la actualidad respecto a la belleza.


Los principios de la higiene

Todo el conocimiento aprendido al respecto durante miles de años pasa de Egipto a Grecia a través de las rutas comerciales marítimas. El paso del tiempo hará que los griegos se conviertan en proveedores de materias primas para luego ser expertos en preparación de productos perfumados.

A diferencia de Egipto, el uso de perfumes en Grecia estaba asociado en menor medida a misticismos. Era una parte importante utilizada para la higiene personal y cuestiones de orden médico. En el momento de mayor culto al cuerpo, tanto femenino como masculino, influye directamente el uso de estos productos. ¿El fin? prevenir enfermedades a partir de las reglas de higiene de Hipocrátes, padre de la medicina. El uso de la aromaterapia tenía un fin más científico que místico. Entre investigaciones y descubrimientos, la civilización griega es pionera en el uso de esencias de distintos orígenes como el almizcle y el ámbar, revolucionando el uso y la variedad de productos.


La inmoralidad hecha perfume

Durante un largo período de tiempo, Roma empieza a crecer hasta convertirse en una indiscutida capital del mundo. Su expansión, a lo que posteriormente será al Imperio Romano, trae una explosión del lujo con ciertos descubrimientos. El perfume y el refinamiento oriental serán algunos de ellos.

Las nuevas prácticas de las clases altas respecto al cuidado del cuerpo, abren un nuevo espectro de productos. Esencias, salas y habitaciones perfumadas, aceites, bálsamos para la piel y el pelo con sus característicos aromas especiados se vuelven una parte fundamental de la vida romana. Es un momento de la antigüedad donde se habla de un “exceso de perfumes”.

El perfume y los buenos aromas comienzan a representar nuevos valores en la sociedad por lo que algunos moralistas comenzarán a preguntarse si esto no es un desperdicio, algo superfluo e innecesario.

Plinio, el viejo, un nóble escritor de la época llegó a preguntarse cuál era el propósito de todo ese gasto de dinero cuando la experiencia del perfume era apreciada por algunos  y que uno mismo no podía oler su perfume, tapando el aroma original de nuestros cuerpos. Se preguntó sobre lo placentero de todo aquello y por qué sólo algunos podían disfrutar de estos privilegios. Hacia este momento histórico, el perfume comienza a perder misticismo así como propiedades medicinales pasando a ser un símbolo del lujo.

Próximamente: segunda entrega.