Coordenadas parisinas

Las ansias de Emma por las noticias provenientes de la capital en Madame Bovary (Gustave Flaubert), la juventud de Simone de Beauvoir en Memorias de una joven formal y las desventuras de Ernest Hemingway en París era una fiesta son sólo algunas referencias literarias sobre la ciudad. Si a través de las letras podemos recorrerla, también podemos apuntar lecciones de moda en sus museos. Vale para las ansias de conocer como aquellas de volver. Tres museos en París para apuntar estilo.


La primera estación (valga la referencia) es el museo de Orsay que, por sí mismo, vale. Desde su impactante reloj es posible observar la ciudad y probablemente dentro pierdas la noción del tiempo: hay más de una lección de arte para tomar. Si de mujeres y estilo se trata marcá en la guía: La dama del guante de Carolus – Duran, La clase de danza de Edgar Degas, El balcón de Édouard Manet, Mujeres en el jardín de Claude Monet y El baile del molino de la gazette de Auguste Renoir.

¡Hay que ir al museo de l’Orangerie! Los nenúfares de Claude Monet valen la visita… a París. Pero también apuntamos la colección Jean Walter – Paul Guillaume que incluye a artistas como Cézanne, Matisse, Renoir y Picasso entre tantos otros.

Evitando los clichés y por fuera del circuito tradicional hay que pasar a dar una vuelta por el Museo de la vida romántica. Intentando pasar desapercibido entre callecitas parisinas, es una antigua residencia que nos permite explotar otros tiempos. Es clave chequear con anticipación la muestra transitoria e ir con el tiempo suficiente para quedarse a tomar algo en el jardín. Tal vez llevar algo para leer. Y volver a viajar por la ciudad a través de sus letras.