Apuntes de estilo y algunos propósitos

Vestir el detalle - Fotografía: Maia Croizet

Existe cierta convención (no dicha) que nos condiciona a la realización de balances en el ardiente mes de diciembre. Mientras las temperaturas exigen estrictas prendas blancas o en la paleta de los neutros, se me ocurre escribir sobre el estilo. Una noción que implica tiempos y decisiones.


La moda pasa y nos agrada verla pasar. Pero es a través de los básicos (en su tradición o revisados) y de los detalles que acumulamos que generamos un modo propio.  No, no insinuó un ropero abarrotado, aunque en más de una ocasión desordenamos lo que encontramos. Me refiero a la suma de prendas, calzado y accesorios que mezclamos diariamente con cierto cálculo. Ese vestido azul, un par de pendientes heredados y unos tacos de vértigo para contadas ocasiones. Estoy segura que ahora mismo podés enumerar tres objetos para llevar que te encantan.

Desacomodamos y ordenamos perchas tal como lo hacemos con nuestros escritorios y bibliotecas. Lecturas y oficios también hacen a nuestro estilo. Nos vestimos para hacer y para reflejarnos. ¿Dónde? En el espejo como en las miradas ajenas.

Definitivamente el estilo es una construcción. De la pila de pendientes, elegimos qué leer. De las recomendaciones, descargamos algún álbum en Spotify. De todas las películas que vimos, hay una que repetimos con frecuencia. En el vestir se encierran inquietudes…

Anotó vestir la prenda argentina entre los propósitos para el próximo año. Y por supuesto que nos encontremos. Yo escribiendo, vos en la lectura.

Fotografía: Maia Croizet