Cargando archivo: Alta Costura.doc

Dior - Fotografía:  Vincent Lappartient.

En tiempos de moda rápida, la semana parisina dedicada a la alta costura se transforma cada temporada. Esta edición se celebró la incorporación de novedades, la presencia de firmas tradicionales y el oficio en el museo. ¿Nos encontramos en el café de Flore?


Probablemente el tiempo es la medida indicada para comprender alta costura, pensar en las extensas jornadas que se necesitan para generar una prenda única, sumando saberes heredados y una obsesiva precisión. Hace años que las estrictas exigencias para poder llevar la denominación se han flexibilizado. Esta temporada la federación ha incluso modificado su nombre por Fédération de la Haute Couture et de la Mode, dejando detrás la extensión que suponía Fédération Française de la Couture du Prêt-à-Porter des Couturiers et des Créateurs de Mode. El cambio responde, según indica la misma institución, a la centralidad de la alta costura y la apertura de sus fronteras.

La tradición, la novedad y la tecnología. Azzedine Alaïa regresó al calendario, Bertrand Guyon mantuvo a la maison Schiaparelli en agenda, Rodarte se incorporó con la presentación de una colección prêt-à-porter e Iris Van Herpen celebró diez años de innovación. A diferencia de las últimas ediciones, en las cuales las marcas invitadas aportaron polémica (por ejemplo la incorporación de Vetements), esta semana fue de celebración.

Fotografía: Schiaparelli Alta Costura.

Karl Lagerfeld en Chanel fue por los detalles, las prendas clásicas de la maison con el más alto grado de refinamiento y el movimiento en el uso. Probablemente Dior sea el ejemplo más acabado porque Maria Grazia Chiuri lo hizo de nuevo. Volvió sobre el archivo y lo actualizó. Finalizada la presentación, la casa dió por inaugurada la muestra Christian Dior, couturier du rêve en el Museo de Arte Decorativas. El tiempo que pasó y claro, el que vendrá.


TRES COLECCIONES DISEÑADAS POR MUJERES por Bianca Sifredi


Dior. La segunda colección a cargo de la diseñadora Maria Grazia Chiuri nos lleva en una travesía sastrera más allá del atelier. En una paleta que se sostiene en el gris y variaciones del mismo, la italiana recientemente aterrizada en París, decidió retomar la figura del abrigo, reinterpretándolo y superponiéndolo. Con tan solo un breve repaso por el archivo de la maison Christian Dior, Chiuri hace referencia a la icónica silueta del New Look, adaptándola a la mujer contemporánea sin perder la delicadeza y el detalle de una prenda de Alta costura.

Rodarte. Kate y Laura Mulleavy, las invitadas de la Fédération de la Haute Couture et de la Mode. La etiqueta newyorkina se presentó por primera vez en París y durante la semana de Alta Costura. Al igual que Vetements en la temporada pasada, las creativas detrás de Rodarte decidieron embarcar en un nuevo mercado: el francés. Es por eso que la colección prêt-à-porter primaveral se presentó entre flores, tules y volados, con una impronta romántica. En una amplia variedad de vestidos, Rodarte reinventa a la joven moderna, canchera y soñadora.

Iris Van Herpen. “Aeriform”: que examina la naturaleza y anatomía del aire. Así es como se titula la más reciente colección de la diseñadora holandesa Iris Van Herpen. Desde el 2011 presenta colecciones de Alta costura que se distinguen por su innovación. Es parte de su identidad. Entre colecciones, Van Herpen explora la colaboración de múltiples rubros más allá de la costura para crear sus prendas. En esta ocasión fue el estudio de arquitectura Phillip Beesley Inc. quien brindó diferentes modos de modelar la tela con calados, cortes láser y calor.