Un abanico en la cartera

Vernna

Cuando la térmica está por encima de los 35°, una recurre a diferentes artilugios. En la casa de mi abuela, en un cajón dedicado a tal fin, descansan cajas varias con sendos abanicos. La mayoría de ellos poseen motivos españoles y algunos pocos orientales. Revolví y me llevé un par. En el microcentro porteño, en algunas esquinas, descubrí que venden por pocos pesos unos modelos casi de cotillón.

La marca de indumentaria Vernna está actualmente ofreciendo modernos abanicos en el mercado local. La tradición revisada y diseñada en términos contemporáneos. “La idea surge de la necesidad, empecé a notar que la gente por la calle empezó a incorporar nuevamente el abanico al cotidiano. Pero siempre aquél que venden en el barrio chino o algún que otro español. Ahí se me ocurrió hacer uno más noble, pocket y de producción nacional. Pensado y dirigido a cierto target que no quiere un producto masivo sino un producto que lo defina” me explica Bárbara Vernengo.

Abanico Vernna

Los abanicos de Vernna son resultado de un trabajo en equipo con los diseñadores industriales de Patricio Gentile y Alejandro Mazoratti de Laborativo Taller. El modelo propuesto está construído con doble capa, frente de nogal y dorso de pino. Lo conseguís en Panorama (República de la India 2905).

Buscalo o revisa algún cajón prestado. El pronóstico anuncia altas temperaturas para el resto de la jornada.